Paz y Seguridad, es algo que el mundo ha buscado por años, los líderes políticos, líderes religiosos y pensadores a lo largo de la historia han hablado de este objetivo que está relacionado con la felicidad mundial. ¿Qué tan real puede ser esta Paz y Seguridad en nuestros tiempos? La verdad es que el mundo se ha llenado de promesas que seguro jamás podremos ver cumplidas, porque se está buscando una paz llena de injusticias, en donde negociar con crimínales y terroristas se convierte en una opción donde lejos de ver que la paz se asoma a la ventana de los paises, vemos que es cada día más y más lejana.
Estamos siendo testigos de atentados terroristas en Europa, que es la cuna de la cultura, en donde los terroristas de ISIS disfrazados de refugiados ingresaron a este lado del mundo con el único objetivo de poner de rodillas a los gobiernos europeos. Estamos siendo testigos como una organización creada para defender loa derechos humanos, prefiere unirse a la infame causa palestina, que tiene como objetivo no solo deslegitimar a la única democracia de Medio Oriente, Israel, pero que también atenta contra los derechos de su propia gente, de sus niños cuando les quita la oportunidad de tener una infancia feliz, llena de juegos y no de odio. Y así el "señor" Ban Ki Moon pretende llegar a una paz verdadera.
Estamos siendo testigos en nuestra propia tierra, Colombia, de cómo él gobierno del presidente Juan Manuel Santos usando de pretexto una paz que quizás no esté buscando realmente, en los últimos tiempos se ha venido burlando de los colombianos, ha buscado deslegitimar a la oposición, el uribismo. A base de mentiras y trampas a jugado con el dolor de las víctima, y tiene a los victimarios dándose la gran vida bajo el amparo de socialismo cubano. Estamos viendo como en el marco de un proceso de paz siguen muriendo personas, siguen muriendo policías. Vemos con gran dolor como de la forma más cínica y desvergonzada los terroristas de las FARC ponen condiciones para que pueda darse el tan polémico acuerdo de paz. Un acuerdo en el cual un hagan porcentaje de los colombianos han dejado de creer y otro, pequeño porcentaje, que jamás hemos creído.
La verdad es que esa frase de Paz y seguridad es tan solo una fachada que encierra guerra, terrorismo y muerte. La auténtica paz la conseguiremos cuando se dejen de cometer injusticias, cuando los gobiernos dejen de negociar con crimínales y cuando la humanidad busque la respuesta en Dios y no en los hombres.










