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miércoles, 11 de abril de 2012

Apariciones tras las rejas


Si hay una prisión que se pueda calificar de escalofriante lo primero que se me viene a la cabeza es la penitenciaria de Eastern State en Pensilvania, Estados Unidos. Se trata de una edificación enorme, su aspecto exterior es muy parecido a un castillo medieval. Fue una prisión modelo, de hecho hay 300 cárceles en el mundo que han tomado como modelo está cárcel. Entre 1829 y 1913 funciono con lo que se conocía como el sistema de Pensilvania, que es el sistema penitenciario más atroz que se haya inventado jamás. El objetivo de este sistema era rehabilitar de una forma definitiva a los delincuentes. Cada delincuente tenía algunas comodidades en su celda, pero estas eran muy limitadas, por lo que los delincuentes estaban incomunicados la mayor parte del tiempo.
En aquella penitenciaria no había un comedor común, la comida se les llevaba a la celda, los carceleros nunca hablaban con los delincuentes, era prácticamente como un voto de silencio de por vida. Para trasladar a los delincuentes de una celda a otra, se les ponía un capuchón negro, para que no pudiesen ver nada, ni pudiesen comunicarse con nadie. En la desesperación de estos delincuentes, se veían obligados a inventar métodos, como golpear cañerías, una especie de sistema Morse primitivo para comunicarse unos con otros, pero cuando eran sorprendidos sufrían castigos realmente atroces. 
De los castigos más comunes estaban, que en invierno se les daba una ducha de agua fría, y se les dejaba clavada con unos grilletes en el patio toda la noche, de tal manera que muchos morían de frio. A otros se les aplicaban lo que se conocía como “La Silla loca”, era simplemente una silla de madera donde se ataban con correas de tal manera que no se pudieran mover ni un solo musculo, y así se les tenía durante días. El peor de todos era “La Mordaza de hierro”, que era una pinza de metal que se les ponía en la lengua, y estaba conectada con cadenas que les ataban con grilletes en los brazos a la espalda, por lo que cualquier mínimo movimiento provocaba un desgarre y una hemorragia que provoco la muerte de muchos.
El Sistema de Pensilvania no se usa desde 1971, a pesar que en 1913 este sistema ya se había abolido por una serie de denuncias. Y es precisamente en aquel año 1971 cuando comienzan a contarse las historias de fantasmas. A finales de la década de los 70´s la penitenciaria se encontraba casi en ruinas, por lo que se hacen reformas para convertirla en una atracción turística. Un hombre manipula un candado que no se quitaba desde hacía 140 años, este candado daba acceso a uno de los bloques de la edificación. Los operarios que estaban presentes ven como este hombre cae fulminado por un rayo, cae de espaldas, y dijo haberse sentido fuera del cuerpo, que pudo ver su cuerpo desde el exterior, además de rostros terribles dibujados en las paredes y una figura extraña que lo llamaba. 
Celda de Al CaponeA partir de aquel suceso comienzan a tomar lugar muchos acontecimientos paranormales que llaman la atención de profesionales y parapsicólogos aficionados. Se hablan de fotografías de turistas en donde encuentran rastros de lo que pudiese ser una aparición paranormal o fantasmagórica. Aun hoy día se escuchan voces y susurros de aquellos que perecieron en aquella cárcel de muerte. 

martes, 24 de noviembre de 2009

Presidios de Espanto (Parte 2)



Otra cárcel de horror fue Alcatraz en E.U., que hoy día es un lugar turístico en la bahía de San Francisco que se alza a 40 metros sobre el nivel del mar. Un islote en el que alguien pensó que sería el lugar idóneo para recluir a la escoria de la sociedad. En 1775 el español Juan Manuel de Ayala lo bautizó como Alcatraz por la gran por la cantidad de aves de esta especie que la frecuentaba.
Siglos después los pájaros dejaron paso a asesinos, criminales y mafiosos que paradójicamente engrandecieron el nombre de Alcatraz convirtiéndolo en leyenda. Empleada en sus primeros años como Fuerte y desde 1868 hasta 1933 como prisión militar, y es en 1934 cuando se transforma en penitenciaria estatal y una inmensa jaula rodeada de agua en la que fuera imposible fugarse.
Los primeros reclusos fueron enumerados del 1 al 32 según su peligrosidad. En medidas extremas de seguridad los reos eran sometidos a 12 recuentos diarios, obligados a ducharse con agua caliente para no habituarse al agua fría y así evitar posibles fugas. Sobre los presos pendía la amenaza de un castigo inhumano, un lugar en el que eran encerrados completamente desnudos, en caso de cometer una infracción y que era conocido como El Agujero.
Eran celdas que iban de la 9 a la 14. El castigo consistía en someter al preso a días de hambre y frio y sin un rayo de sol. El preso acababa enloquecido o muerto. El Alcatraz recibió en sus paredes a los más famosos gangsters volviéndolo en un lugar de interés turístico. Entre ellos están:
ü  Al Capone, el gangster más célebre de la historia. 1899-1947
ü  George Kelly, gangster americano más notorio durante la era de la prohibición.  1895 – 1954
ü  El Escapista, Roy Gardner. 1884 – 1940

Frío, tormentas, nieblas y corrientes han azotado con virulencia a la roca y a todos quienes han estado allí.  Aquellos quienes intentaron  escapar perecieron por la violencia de los carceleros o tragados por el mar. Aquellos que no perdían la vida en El Agujero perecían en reyertas o ajustes de cuentas con otros presos o por la extrema violencia de algunos de los carceleros. 
Una noche, en los primeros años de vida del Alcatraz, unos gritos desgarradores pusieron en alerta a uno de los carceleros de turno de El Agujero. El interno castigado estaba fuera de sí. Gritaba asegurando ver un siniestro ente de ojos rojizos; la madrugada transcurrió  salpicada de alaridos y desesperación, con el preso tratando inútilmente de echar abajo la puerta de aquel calabozo, nadie le hizo caso.
A la mañana siguiente ante el perturbador silencio los carceleros deciden entrar al lugar y se encuentran con el cuerpo inerte del recluso tendido sobre la vieja fría piedra y el cuello marcado por aquello que le había quitado la vida. La autopsia descartó el suicidio y dio paso a lo sobrenatural. Se dijo que posiblemente algún guardia  harto de los gritos lo asesino. Lo cierto es que nadie reconoció aquel crimen.
Días más tarde durante un recuento, quien sabe si sugestionados por el sentimiento de culpa, varios guardias aseguraron haber visto el rostro de aquel hombre al final de la fila. Desde entonces en aquella celda 14, sea cual sea la época del año siempre hace frio.
Los más peligrosos criminales de E.U., espiaron todos sus pecados en aquel calabozo flotante que para muchos siguen deambulando las alma de aquellos quienes aun no han encontrado el perdón.


Presidios de Espanto (Parte 1)



Fortificaciones de otra época en cuyas entrañas sufrieron y perecieron cientos de millones de seres humanos. La escoria de la sociedad de todos los tiempos fue encerrada en aquellos recintos que en la actualidad siguen intimidando. Tras la belleza salvaje de la comarca de la Mataraya en la localidad de Teruel se esconde una terrible realidad histórica. En los pueblos, en lo más profundo de las casas con historiales aun se conservan terroríficas mazmorras de los siglos XVI, XVII, y XVIII.
Agujeros escavados en la roca viva donde con cualquier escusa los presos eran abandonados a su suerte. Una mazmorra sin ningún tipo de ventilación donde el preso solo podía esperar el indulto o el juicio y en la mayoría de los casos la muerte. No hacían falta los castigos con grilletes y otros elementos de tortura utilizados en la España de la época. Estas cárceles estuvieron por mucho tiempo bajo el poderío de los templarios.
Los presos eran arrojados por agujeros de 3 y 4 metros y al caer sufrían fracturas y se veían obligados a convivir con los restos del preso anterior quien probablemente abría muerto en las mismas condiciones en la que él estaba. Estos penales eran considerados las únicas cárceles eclesiásticas de aquella época. Eran lugares inhóspitos y recintos de terror y crueldad humana.
La falta de alimento, de luz, de ventilación, así como la ausencia  de contacto humano y de contacto con la realidad, sin olvidar que privaban al sujeto del sueño (método utilizado en la II Guerra Mundial), provocaba la locura de muchos así como el suicidio. Cabe mencionar que los carceleros también eran víctimas de las cárceles puesto que sus recintos aunque con mas privilegios terminaban por ser un tormento aun cuando bien remunerado.
Los presos eran encarcelados más que por delitos por faltas no tan graves como pelearse con alguien de mayor jerarquía o robarse un par de gallinas para darles de comer a sus hijos. Es posible que también hubiese personas inocentes pagando prisión en aquel lugar comparado con el infierno.

 Los presos dejaban grafitis para que supieran que habían estado allí. También era muy común que dejaran las palmas de sus manos pintadas en la pared como queriendo rescatar su dignidad de ser humano. Los tatuajes se volvieron una forma muy común de conocer la historia de un preso como sucede con la mafia rusa. Cuáles han sido sus delitos y cuantas veces ha ido a prisión, cada dibujo es una historia.