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viernes, 19 de agosto de 2011

Los niños llorones de Amadio


El arte es una delicia para la vista, y tener un cuadro en una casa le da vida. Todos los cuadros tienen sus historias y mensajes que el pintor quiere enviar de forma subliminal al espectador, pero en muchos casos puede convertirse en una verdadera pesadilla para los que habitan en la casa donde se encuentre uno de estos cuadros. Después de la I Guerra Mundial, durante la dictadura de Mussolini se desarrolló la historia del tristemente famoso pintor Italiano Bruno Amadio; y digo tristemente porque su pintura ha traido la desgracia a muchos hogares representadas en tragedias, fenomenos paranormales y eventos que les pondrian los pelos de punta a cualquiera. Amadio nació en Venecia entre 1.890 y 1.900, era un fiel admirador de Mussolini, fascista de corazón y todo un conservador. Era un individuo mediocre, sus cuadros no tenian buena aceptación. 
Se dice que Bruno Amadio hizo un pacto con el diablo para que la racha negativa de sus cuadros cambiara pero, a cambio, el diablo también obtendría su recompensa, pero no le dijo cual. Tras esto, Amadio, confiado, volvió a crear cuadros cambiandose el nombre a Giovanni Bragolin, haciendo así los denominados “niños llorones”: 27  cuadros que representan a niños y niñas de muy corta edad llorando y con un gesto entre lo lindo y lo tétrico. Estos niños vivian en un orfanato que al poco tiempo de ser terminados los cuadros se incendió y nunca se supo que habia provocado el siniestro. Como si el pacto con el demonio hubiera dado resultado, los cuadros de los niños llorones se agotan como la espuma y logra vender decenas y decenas de ejemplares en muy poco tiempo.
 Sus cuadros tuvieron mucha repercusión en Chile, donde la gente los compraba en masa, sin embargo a partir de los años ochenta, comienza a florar el mito de la maldición y la empresa que reproducía las copias se ve obligada con el paso de los años a tener que dejar de fabricar las réplicas ya que nadie quería poseer un cuadro del niño llorón.
Entre las historias alrededor de los cuadros malditos de Bruno Amadio (aka Giovanny Bragolin) se encuentra la historia de Rebeca, quien habia adquirido los cuadros en una tienda del barrio donde ella vivia, y al mes de haberla comprado la tienda cerro y nunca mas se supo de sus propietarios.
 Desde que adquirió los cuadros la casa se le ha incendiado en multitud de ocasiones, nunca ha hecho falta llamar a los bomberos, pero la situación es alarmante, ya que podríamos estar hablando de más de treinta incendios leves en diez años, además según Rebeca en muchas ocasiones retiran sartenes y ollas del fuego y éstas siguien friendo o hirviendo durante un buen rato, como si estuviesen todavía a fuego vivo. Ademas de los incendios ocurren de vez en cuando fenómenos extraños, sobre todo uno muy frecuente que es el de objetos que desaparecen y nunca más vuelven a aparecer. 

lunes, 24 de mayo de 2010

Sin dejar huella

“Usted tal vez desaparecerá mañana a bordo de un avión, de un navío de recreo, de su yate, o simplemente del volante de su propio automóvil. En ninguna parte usted está protegido del misterioso fenómeno que arrebata desde hace años a muchas miles de personas sin que llegue a saberse nunca, esto como pudo producirse”, así comienza la obra de Patrice Gastón, Desapariciones Misteriosas, y es que extraños acontecimientos hasta nuestros días han borrado de la faz de la tierra sin explicación alguna a mucha gente, convirtiéndose esto, en mas que una leyenda, un inquietante misterio. 
Jim Gray, Magnate informatico
Hace no mucho tiempo, el magnate informático Jim Gray, desapareció un día luminoso de enero de 2007 en Farallón Island (EU), mientras viajaba en su yate para esparcir las cenizas de su madre. Gray había recibido en Premio Turing (considerado el Nobel de la Informática), y a pesar de que se agotaron todos los recursos para encontrarlo, su desaparición sigue siendo un completo misterio.
Percy Fawcett, coronel y explorador
1906-1925, el coronel y explorador Percy Fawcett, durante una expedición entre Brasil y Bolivia se apasiono con encontrar la mítica ciudad Zeta, mejor conocida como El Dorado. El mismo decía estar tocado por la mano de Dios, y que nunca desaparecería, pero fue en 1925 cuando aquel experimentado explorador fue borrado del mapa. Desde aquel año fue buscado sin que hubiese ningún resultado, sino muchas muertes.
Ambrose Bierce, autor literario
1914, en plena Revolución Mexicana, el autor literario estadounidense, Ambrose Bierce, quien paradójicamente escribiera el libro “Desapariciones Misteriosas”, llega al Paso, Texas y luego parte a Ciudad Juárez, México, y es en esta ciudad donde se le pierde la pista. Se dice que se había unido al ejército de Pancho Villa, pero muere misteriosamente, no se supo si fue en combate o asesinado por los mismos soldados mexicanos.
Louis Le Prince, inventor no-reconocido del cine
El inventor no reconocido del cine, Louis Le Prince, apasionado de la fotografía y compañero de Louis Daguerre, se había empeñado en hacer imágenes en movimiento, realiza un video de pocos segundos con una cámara que el mismo inventaría, y cuando se disponía a viajar a Paris para dar a conocer su invento desaparece del tren donde viajaba en Dijon. Se piensa que pudo haber sido un suicidio o asesinado por personas dedicadas a la fotografía quienes no querían que su invento se diera a conocer…su desaparición sigue siendo un misterio.
Jimmy Hoffa, sindicalista
Durante la década de los 60, el nombre del sindicalista estadounidense Jimmy Hoffa fue muy importante, ya que según el mismo decía, su palabra tenía poder en el destino de los empresarios y de la misma ciudad. Para aquel entonces, Hoffa tenía una estrecha relación con la mafia italiana. Fue en 1975, cuando se disponía a reunirse con un grupo de destacados jefes de la mafia en la ciudad de Detroit (Michigan, EU), pero pronto se le pierde la pista.
Se cree que la mafia lo pudo haber asesinado, y comienzan desde aquel momento a surgir todo tipo de teorías, entre ellas que había sido enterrado bajo un estadio que estaba en construcción en la ciudad de Nueva York. Su desaparición sigue siendo un completo misterio.
Michael Rockefeller, antropologo
Antropólogo, hijo del vice-presidente estadounidense Nelson Rockefeller entre los años 1974-1977., Michael Rockefeller. Fue en noviembre de 1961, cuando el barco donde el joven Rockefeller y el antropólogo holandés René Wassing se inundo y se volcó. Wassing fue rescatado pero de Rockefeller nunca se supo a pesar de la intensa búsqueda y del enorme esfuerzo, su cuerpo nunca fue encontrado y en 1964 fue declarado muerto.

sábado, 30 de enero de 2010

El Sustituto: Los crimenes de Wineville


Portada de la pelicula El Intercambio
Quizás el caso más terrible de comienzos del siglo XX, dio lugar en Los Ángeles, en 1928. Es terrible para una madre perder a un hijo, pero es sorprendente que un niño a quien una madre asegure no tener parentesco alguno con él, la abrace y le diga mamá. Esta historia puede tener tintes de ciencia ficción, pero la realidad es que la realidad muchas veces supera la propia imaginación. 
Escena de la pelicula con Angelina Jolie
En el 2009, el director estadounidense Clint Eastwood produce la película El Intercambio, donde en 2 horas y 17 minutos se condensa la terrible historia de Christine y Walter Collins, una historia que jamás se resolvió, y que la verdad sobre el final del pequeño Walter Collins sigue siendo un completo misterio. 



Walter Collins
La policía en aquella época ocupo un papel importante en el desarrollo de los hechos. Según el criminólogo y profesor de la Universidad de Valencia, Vicente Garrido, si la policía no le hubiese dado mayor peso a la opinión pública ni a los éxitos que se adquirieron a raíz de aquel error probablemente la historia hubiese sido otra y el final de Walter Collins fuera otro.
Era el mes de marzo de 1928 cuando todo comenzó con la simple desaparición de Walter Collins, un pequeño de 9 años. Christine Collins, la madre hace la respectiva petición de búsqueda a la policía. Esta fue una época muy difícil para la opinión pública, ya que la policía estaba acusada de corrupción, por lo que había una enorme presión para resolver este caso. 
Christine Collins
Christine era madre soltera y hasta cierto punto muy avanzada para su época. Había criado sola a su hijo, y él era el motor que la mantenía en pie. En julio de aquel mismo año y luego de 5 meses de búsqueda, la policía le avisa a esta desesperada madre que su hijo finalmente ha aparecido y que esta esperándola en la estación del tren, ya que fue hallado en Colorado. Christine había esperado este momento con gran ansia, pero al llegar a la estación descubre que el pequeño que la espera no es su hijo. El policía le pregunta al pequeño su nombre, y el niño insiste en que se llama Walter Collins. Christine se niega a llevarse al niño, pero el policía prácticamente la obliga a llevarse al supuesto Walter a su casa. resulta un tanto absurda la idea que aquella madre sabiendo que el niño que le presentan como suyo en realidad no lo es, y aún así se lo lleva.
Arthur Hutchins, el niño impostor
Hay que entender un detalle, en aquella época (años 20) la mujer se encontraba en una posición de desventaja porque no tenía derecho a tomar decisiones y en particular Christine tenía que enfrentarse a la opinión de la prensa, las autoridades oficiales, etc.
En ese momento, cuando ella se lleva al niño no cuenta con la avaricia del policía responsable del caso. Christine decide buscar pruebas que desmientan la versión del niño impostor y del policía. Walter había tenido un tratamiento de ortodoncia, por lo que fue donde el dentista del niño para que este le diera las pruebas dentales y un certificado por escrito.
También busco testigos, amigos y gente que la conocían a ella y a su hijo para que ellos también certificaran que aquel niño no era Walter Collins. La propia Christine descubrió que este pequeño era mucho más bajo que su hijo.
En una pared Christine había medido a su hijo el día que desapareció, y estaba la prueba en lápiz, pero nada que esto sirvió. El policía responsable, no iba a permitirse pasar por el bochorno de un error cometido y nunca remediado. 
Christine exige la continuación de la búsqueda de Walter, porque el problema era que mientras que el policía encargado del caso no aceptara el error cometido, el caso iba a permanecer cerrado y resuelto. Ante la situación que ponía al policía al borde del abismo, el decide acusar a Christine de loca y la llevan al pabellón de psicopatía del Hospital General (Los Ángeles).
En aquella época solo bastaba una petición policía para que una mujer fuera encerrada, sin otro tipo de documento o justificación policial, solo con la decisión tomada por parte del jefe. A los diez días de haber sido internada Christine Collins, el niño reconoce que en realidad no es Walter Collins, que su verdadero nombre es Arthur Hutchins, y enseguida Christine es dada de alta del psiquiátrico. 
Arthur Hutchins era un niño proveniente de una familia desestructurada, había huido en varias ocasiones de su casa, y realmente no había nadie que lo echara de menos. En aquella época el cine comienza a ser una realidad extraordinaria en las vidas de muchas personas y estaba a punto de nacer el cine sonoro. Hutchins estaba obsesionado con Tom Mix, actor de películas de vaqueros.
Alguien lo confunde con Walter Collins, y él se aprovecha de esta situación para poder viajar a Los Ángeles y así conoce a su ídolo. En escena también aparece Sandford Clark, un joven adolescente de 15 años que le confiesa a la policía haber estado ayudando a Gordon Stewart Northcott, su tío a matar niños en la granja de gallinas propiedad de su tío, y que Walter Collins estuvo allí como prisionero de su tío. 
Gordon Stewart Northcott, asesino de la granja



TRAILER