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sábado, 25 de febrero de 2012

Islam: crimen de honor


Podemos considerarlo “muerte en vida”, son mujeres víctimas del machismo en algunas culturas como el islam es el pan de cada día y es permitido, en occidente es el pan de cada día y lo permiten siendo esto ilegal. En el islam matar en vida a la mujer es una forma de castigo, pero que deja una huella imborrable que le recuerda una y otra vez su presente y su futuro. El acido es el principal arma de estos crímenes considerados “de honor”.
Son muchas las historias de mujeres cuyas vidas han sido marcadas por el odio, unas creencias extremistas, la injusticia e impunidad. Si alguna mujer perteneciente al islam comete algún acto que ponga en deshonra a su familia, la familia la puede asesinar como limpiando su apellido. Existen otros casos donde el padre puede mutilar a su hija si esta no acepta casarse con el varón que sus padres escogieran como su esposo o si la mujer pretende divorciarse. 
Entre los musulmanes la expresión “crimen de honor” designa el castigo de una mujer por parte de miembros de su familia, o miembros de la comunidad en la que vive, que consideran haber sido previamente deshonrados por la víctima. Los castigos más usuales son quemarla viva, rociarla con ácido, estrangularla, degollarla y lapidarla. Entre los principales móviles se encuentran el rechazo de un matrimonio concertado, el haber sido víctima de una agresión sexual, buscar el divorcio, o cometer adulterio.
Es una tragedia, un horror, un crimen de lesa humanidad.Asesinatos y ataques a mujeres decapitadas, quemadas hasta la muerte, lapidadas, apuñaladas, electrocutadas, estranguladas y sepultadas vivas en nombre del "honor" de sus familias- son tan brutales como vergonzosos. Según informes de muchas organizaciones de medio oriente y el sudeste asiático es que el número de víctimas cuadruplica la cifra más reciente de las Naciones Unidas, llegando hasta 5000 muertes por año. La mayoría de las víctimas son adolescentes que son masacradas según la tradición islámica que se remonta a cientos de años.

Irum Saeed, 30 años. Foto tomada en su oficina de la universidad Urdu de Islamabad, Pakistán, el jueves 24 de julio de 2008. Irum presenta quemaduras en su cara, espalda y hombros desde hace doce años cuando un hombre, que había rechazado en matrimonio, le lazó ácido en el medio de la calle. Ha sido operada 25 veces en un intento de eliminar sus cicatrices.


Shameem Akhter, 18 años. Foto tomada en su hogar en Jhang, Pakistán, el miércoles 10 de julio de 2008. Shameem fue violada a los 15 años por tres hombres que luego le lanzaron ácido. Ha sido operada de cirugía plástica 10 veces en un intento de mitigar los daños.

Najaf Sultana, 16 años. Foto tomada en su hogar en Lahore, Pakistán el miércoles 9 de julio de 2008. A la edad de cinco años Najaf fue quemada por su padre mientras dormía. Según parece su padre no quería a otra niña en la familia. Najaf, medio muerta, fue abandonada por sus padres en la calle. Actualmente vive con unos parientes. Ha sido operada 15 veces.

Shehnaz Usman, 36 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Shehnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a una disputa familiar hace cinco años. Ha sido operada 10 veces.

Shahnaz Bibi, 35 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Hace diez años Shahnaz fue quemada con ácido por un pariente debido a un conflicto familiar. Nunca se ha sometido a una operación de cirugía plástica.

Kanwal Kayum, 26 años, ajustando su velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Kanwal fue quemada con ácido en 2007 por un hombre al que había rechazado en matrimonio. Nunca se ha sometido a cirugía plástica.

Munira Asef, 23 años. Foto tomada en Lahore, Pakistán, el domingo 26 de octubre de 2008. Munira fue quemada con ácido hace cinco años por el hombre que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en siete ocasiones.

Bushra Shari, 39 años. Ajustándose el velo mientras se deja fotografiar en Lahore, Pakistán, el viernes, 11 de julio de 2008. Bushra fue quemada con el ácido lanzado por su marido hace cinco años, porque ella quería el divorcio. Ha sido operada en 25 ocasiones.

Memuna Khan, 21 años. Foto tomada en Karachi, Pakistán, el viernes 19 de diciembre de 2008. Menuna fue quemada por un grupo de hombres que le lanzaron ácido para solventar un conflicto entre su familia y la de Menuna. Ha sido operada en 21 ocasiones.

Zainab Bibi, 17 años, ajustándose su velo mientras se deja fotografiar en Islamabad, Pakistán, el miércoles 24 de diciembre de 2008. Zainab fue quemada con ácido por el hombre al que rechazó en matrimonio. Ha sido operada en varias ocasiones y tiene previstas muchas más.

Naila Farhat, 19 años. Foto tomada en Islamabad, Pakistán, el miércoles 24 de diciembre de 2008. Naila fue quemada con el ácido lanzado por hombre que había rechazado en matrimonio. Ha sido operada varias veces y se prevé que sean muchas más.

Saira Liaqat, 26 años. Posando con su fotografía antes de ser quemada en su casa de Lahore, Pakistán, el miércoles 9 de julio de 2008. Cuando tenía 15 años su familia la casó con un pariente y se acordó que vivirían juntos cuando ella terminara sus estudios en la escuela local. Su marido la quemó cuando ella se negó a dejar la escuela e irse a vivir con él. Ha sido operada en 9 ocasiones.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Musulmanes, un peligro para la humanidad


La situación de las mujeres que viven bajo el yugo del islam puede resultar para nosotros algo lejano que solo sale en las noticias, por supuesto, sentimos pena por aquellas mujeres que sufre día a día del maltrato de su pareja sentimental. Hay quienes simplemente hacen chistes sobre los musulmanes, quizás ignorando un poco lo que las mujeres tienen que vivir junto a sus maridos, mejor dicho lo que tienen que sufrir bajo un regimen tan extremista como lo es el islam. No hace falta ir muy lejos para ver a grandes razgos lo que una mujer casada o que viva en union libre con un musulman, simplemente con ver una pelicula como: "No sin mi hija" (Not Without My Daughter) de Brian Gilbert  estrenada en 1991. ¿Como viven las mujeres de los musulmanes? Es la pregunta que muchas personas se hacen, y es precisamente donde comienza esta pequeña historia que quiero contarles. 
Existen paises donde predominan ciertas culturas que nos obligan a los seres humanos a convivir con ellos obviando quienes son, sus costumbres, en resumen, que nos hacen ser tolerantes y aceptarlos como seres humanos, a no discriminar. Canadá es un pais donde las personas simplemente somos personas, no somos colombianos, mexicanos o japoneses, simplemente somos personas valiosas que merecemos respeto, y eso se puede ver en el día a día, yendo a la estación del tren, yendo al supermercado, e incluso cuando alguien tiene que enfrentarse con un policia. Nada de esto lo vi en un articulo o en la televisión, fueron cuatro años, en los que conoci a muchas personas a quienes aún hoy día considero muy buenos amigos, desde italianos, suizos, koreanos, japoneses, australianos, mexicanos, para mi son simplemente eso, buenos amigos. 
Quizás el hecho de uno abrirse y aceptar sentarse en un sitio publico a tomarse un café con alguien a quien uno acaba de conocer en la biblioteca no es precisamente la mejor idea, y aquí es donde entra a la perfección el famoso refran: "Caras vemos corazones no sabemos". El hecho de comenzar una conversación con un desconocido puede ser el comienzo de una bella amistad, o una relación que llene a ambas partes de satisfacciones y un mundo de felicidad, pero también puede ser el comienzo de una pesadillas, y aunque suene trillado, el comienzo del fin. Piensen en una mujer latinoamericana que llega a una biblioteca y conoce a un hombre que muy amablemente le ofrece un lugar junto a él para ella poder conectar su computador. Esta mujer y este hombre comienzan a hablar, y por varias semanas se citan en el mismo lugar, tienen gustos similares, y como es normal, comienzan una bonita amistad que llega a ser un noviazgo, el problema es que este hombre es nacido en Irán, es musulman, y ella es una colombiana catolica, por lo tanto sus costumbres son opuestas, pero este detalle no se nota sino hasta el momento en que deciden vivir bajo el mismo techo. 
El hombre musulman durante el proceso de la conquista es todo un caballero, es un verdadero galán que puede ser el hombre ideal. Las mujeres tenemos un gran defecto, y es que al fijarnos en un hombre no hay consejo que valga, y esto resulta de gran utilidad para el musulman, que la mujer se enamore, se ilusione y no le importe dejarlo todo. Lo que la mujer no sabe es el cambio que ellos muestran una vez que han conseguido lo que tanto buscaban, llevarse a vivir a esa mujer cristiana, judia o catolica" ingenua y tonta" a vivir con ellos. Hay mujeres que sufren maltrato fisico, pero hay otro tipo de maltrato no menos doloroso, es el abandono, la suciedad, las mentiras y las escusas tontas que dan pensando que todas las mujeres (no-musulmanas) somos como las que ellos estan acostumbrados a tratar. Hay mujeres que creen en los absurdos que ellos dicen, hay mujeres que no se dejan engañar tan facilmente. Volvamos a la mujer de nuestra historia. Esta mujer luego de sufrir ese abandono, esa suciedad, y que por supuesto que ese musulman insulte su inteligencia, decide vender lo poco que tiene, abandonar el trabajo que tanto ama, abandonar una vida que disfrutaba, un pais que consideraba suyo, para volver a su pais olvidandose de todos sus sueños.
¿Que hubiese sido de esa mujer sino hubiese reaccionado a todas esas señales? Seguramente estuviese, ya no en Canadá, disfrutando de su vida en Vancouver, probablemente estuviese en Teheran tapada como las mujeres de las fotografias o maltratadas como terminan las mujeres musulmanas. Por esta razón, quiero dejarles un mensaje a las mujeres que tuvieron la oportunidad de leer este articulo. Mantente alejada de los musulmanes, no eches a la basura tus sueños, ninguno de ellos merece tal sacrificio. No te lo dice una colombiana que no gusta de los musulmanes, te lo dice una colombiana que fue victima de uno de ellos. 
Ehsan Halvaei, mi ex novio musulman

miércoles, 25 de mayo de 2011

La Venganza vestida de Mujer


¿Por qué mata una mujer?
Hoy día entender porque una mujer toma la decisión de asesinar a su esposo o a su pareja sentimental, es analizar el maltrato y la humillación que la mujer por considerarse el sexo débil sufre ante el abuso de un marido violento; no se trata de un acto justificable, más bien se trata de una situación digna de estudio. ¿Qué lleva a una mujer a asesinar a sangre fría a su esposo, o contratar a alguien que esté dispuesto a mancharse las manos por ella?
Madame Popova
 Un caso realmente sobrecogedor e impresionante es el de Madame Alexe Popova, dama rusa que vio en su país a finales del siglo XIX un enorme filón de mujeres descontentas con sus maridos, quienes abusaban de ellas no solo física pero también psicológicamente, y aprovechando aquella situación, montó una agencia  para eliminarlos y en poco tiempo ganó gran éxito y popularidad entre el género femenino. Popova llegó a convertirse es uno de los primeros casos reconocidos de asesinas seriales, pero podríamos decir que ella era una asesina serial con clase, de esas que no se manchan las manos.
Madame Popova fue una noble cruel, la vida para ella no tenía ningún valor, algo muy común en su época, por su rango tenía la capacidad de cometer sus crímenes y que estos quedaran sin castigo, y además según ella hacer caridad con aquellas mujeres que sufrían de las vejaciones de sus maridos molestos. Aquella empresa regentada por ella funciono desde 1879 hasta 1909, tiempo en el cual pasaron trescientas clientas con sus correspondientes trescientos maridos asesinados, ya que por una cantidad no muy elevada les realizaba un limpio y efectivo trabajo a aquellas sufridas esposas. 
 Como cualquier asesino serial, Popova tenía sus propios métodos de ejecución, pero el más común era el veneno, dependiendo del deseo de la clienta ella misma lo administraba o bien se lo daba a su clienta para que esta se lo dosificara dependiendo que tan rápido quisiera ver resultados. En algunos casos por petición de la clienta ella usaba sicarios. Aquella agencia era perfecta porque proporcionaba confidencialidad y además, al no tener ella ninguna relación con las victimas resultaba muy difícil que la descubrieran. En aquella época las fuerzas del orden no son tan efectivas como lo son hoy día, no había control sobre la población como sucede hoy día, lo que sería para ella una ventaja ya que acumulaba sus crímenes sin ser descubierta.
Fue en 1909 cuando una clienta luego de un ataque de remordimientos decidió acudir a las autoridades y denunciar el hecho, Madame Popova fue atrapada, juzgada, condenada y finalmente ejecutada en un pelotón de fusilamiento. Hasta el último momento de su vida mantuvo silencio y no denuncio a sus cómplices. Poco antes de ser ejecutada, orgullosa Madame Popova confesó: “Libere a mas de 300 mujeres e hice un gran trabajo alejando esposas infelices de sus tiranos”, y en su defensa alegó: “Nunca maté a una mujer”.