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jueves, 7 de abril de 2016

El Caso de Bobby Greenlease

 En la ciudad de Kansas en el año de 1953 vive  Bobby Greenlease era el hijo de seis also de Robert Greenlease, un acaudalado empresario dueño de acciones de la General Motors. Bonnie Heady es una prostituta y se había enredado con Carl Hall, quien era 10 años menor que ella. Ambos querían dinero y lo malgastaban en licor. Bonnie es presa fácil para un hombre manipulador que busca apoderarse de la fortuna de una familia,y el pequeño Bobby será la llave que llevará a Carl a la riqueza. Robert Greenlease además de ser uno de los accionistas principales de la General Motors era el distribuidor de Cadillacs en Kansas y en todo el sudoeste, así es que se podría decir que eran dueños de una gran fortuna. 

El pequeño Bobby lo es todo para su padre, quien ya era un hombre mayor cuando su pequeño hijo nació, y que este era la luz de sus ojos. Durante los años 50, la ciudad de Kansas era muy segura, la gente no cerraba la puerta con llave y de esto se aprovecharon Bonnie y Carl para lograr su cometido. Quieren secuestrar a Bobby y pedir un rescate. Este será un secuestro a plena luz del día en el Instituto Francés de Notre Dame de Sión. Bonnie se hizo pasar por la tía de Bobby y dijo que la Sra Greenlease había tenido un ataque cardiaco y que quería ver a su hijo. En aquel momento Bonnie tuvo suerte porque la directora no puso en duda sus palabras. En el mundo de los buenos modales de Bobby Greenlease se debe obedecer incluso a los extraños, ya que aún sabiendo que Bonnie no era su tía, en ningún momento demostró no conocerla, solo tomo su mano y se fue con ella. 

Virginia Greenlease y su esposo reciben la noticia del secuestro de su pequeño de seis años, y sus raptores exigen US$600.000 (el equivalente a US$10.000.000 de hoy) por su libertad. Es la suma más alta que se ha pedido hasta ese entonces en Estados Unidos. Carl Hall y Bonnie Heady eligieron el objetivo perfecto, los padres desesperados quieren negociar. Robert Greenlease y su esposa estaban dispuestos a pagar lo que fuera, y creen que el dinero salvará a su único hijo, pero ni Bonnie ni Carl cumplirán con su parte del trato. Después de conducir hacia un espacio abierto, Carl creyendo que Bobby lo delatara si vuelve con vida lo asesina. Bobby se defendió hasta el final cuando Carl trató de ahorcarlo con una soga. Carl entonces saca un arma, el primer tiro falla por lo que inmoviliza al pequeño y le rompe tres dientes, y dispara por segunda vez atravesando el cebe fi de Bobby. 

Los Greenlease pensaron que al pagar el rescate recuperarían a su hijo, pero no fue así. Carl luego de abandonar a Bonnie malgasta el dinero en alcohol y en medio de una borrachera confiesa el crimen y la ubicación del cadaver. Bobby era un niño confiado, así lo dijo Bonnie en el juicio. Y como no serlo en una ciudad como Kansas. Bonnie y Carl fueron condenados a morir en la cámara de gas. 





jueves, 31 de marzo de 2016

Caso de Anjette Lyles


Anjette cree en la magia negra con tal de conseguir dinero que era lo único que le interesaba. En 1947, en Macon, Georgia, cuando apenas contaba con 21 años contrajo nupcias con Ben Lyles, el dueño de un restaurante que administraba con su madre Julia. Durante los cuatro años que duró su unión, tuvieron dos hijas, Marcia y Carla. Ben tenía derecho al seguro de los veteranos, y Anjette aprovechó para convencerlo de obtener una protección privada. Pronto Ben decide vender el próspero restaurante, lo que llenaría de coraje a su joven esposa. En 1951, Ben cae en cama y comienza a padecer extraños dolores. Los médicos, a falta de alguna substancia venenosa determinan que la muerte de Ben había sido a causa de encefalitis. Hay que aclarar que el arsénico contiene un agente endulcolorante, y eso fue lo que Anjette le dio a ingerir a Ben, un veneno para hormigas que contenía arsénico. En 1955, con el dinero del seguro de vida de su esposo y el dinero de la venta del restaurante, Anjette logra recuperar el negocio familiar, ahora ella es su dueña y logra gran popularidad. 

Un día un atractivo cliente llega al restaurante, se trata de Joseph Gabbert. Joe como todos le decían, era un piloto que media más de 1.80 mts, era todo lo que una joven viuda podría desear. Casi de inmediato Joe se enamoró de Anjette y a los pocos meses se casaron. Joe ignoraba quién era realmente Anjette. Candice DeLong, ex agente del FBI, asegura que Anjette era uña sociopata. Antes de cumplir los 30 años, Anjette Lyles había enviudado 2 veces, el secreto de su mala suerte era el arsénico. Su esposo Ben murió rápidamente luego de vender el restaurante, y su esposo Joseph murió luego de 3 meses de matrimonio, pero en vez de vestir con luto, Anjette luce más animada que nunca. Con el dinero del seguro de vida de Joseph, Anjette se compra una casa nueva, pero surge una complicación, Julia, la madre de Ben, decide mudarse con ella y sus nietas. Anjette descubrió que su suegra tenía mucho dinero en bancos de Atlanta, que sumaban alrededor de unos 40 o 50 mil dólares. Y como lo que a Anjette más le importaba era el dinero, decidió falsificar el testamento de su suegra, pero fue descubierta. 

La gente admiraba la forma como Anjette se desvivía por su suegra, pero nadie sospechaba que era lo que realmente tenía entre manos. Según DeLong, en algún lugar de la mente de Anjette se desarrolló la idea que la única manera de resolver los conflictos familiares era con el asesinato. De todos los envenenamientos de Anjette, habrá uno que será el más terrible. Marcia, la hija de Anjette se convirtió en un accesorio que ya no quería tener, y pronto Marcia también moriría envenenada con arsénico. Este asesinato lo cambiaría todo, ya que una niña que muere de forma repentina resulta muy extraño. De acuerdo con Jaclyn Weldon-White, autora de Whisper to the Black Candle, los médicos de aquella época encontraron explicaciones para las muertes de los dos esposos, pero en el caso de Marcia, era sin duda una niña saludable, lo que hace sospechar a la policia que exigen una autopsia, y en poco tiempo descubren que la pequeña murió por envenenamiento, lo que enciende la alarma en las autoridades. Exhuman los cuerpos de Ben Lyles y de Julia Lyles, y se encuentran con restos de arsénico en sus cuerpos. 

Finalmente la verdad sale a la luz, lejos de ser simplemente una viuda con mala suerte, se trata de una asesina serial impiadosa. Anjette Lyles es declarada culpable de los homicidios y es condenada a muerte, pero hace una apelación por demencia y le diagnostican esquizofrenia paranoide. Anjette se salva de la ejecución, pero debe pasar el resto de su vida en un manicomio. A los 55 años Anjette muere a causa de un infarto. 

viernes, 1 de enero de 2016

Masacre de Tandil

Se trata de uno de los más terribles crímenes de xenofobos en la historia de América Latina. 
En los hechos tuvo una actuación destacada Gerónimo G. Solané, un gaucho entrerriano, santiagueño conocido como Tata Dios o Médico Dios, que se presentaba como sanador y profeta. Había pasado por las localidades de Santa Fe, Rosario y otras localidades ganándose la vida como curandero y predicador. Aseguraba que era un «enviado de Dios». Lo habían echado de varios pueblos y había estado preso por practicar la brujería y la medicina ilegal. Solané fue llevado a Tandil por el estanciero Ramón Rufo Gómez, para curar a su esposa, que padecía de dolores de cabeza. Agradecido por la ayuda del gaucho brujo, Gómez le permitió que se asentara en el puesto La Rufina de su estancia La Argentina, cerca del pueblo.

Según los descendientes de las víctimas, el Tata Dios Solané era de aspecto «humildón» y de «buenos modales». Sus seguidores se encargaron de difundir exageradamente sus capacidades curativas y afirmaban que «el Tata Dios tenía un pacto con el Diablo, de ahí su poder». Se lo describe como canoso y de una barba blanca larga, tenía entre 45 y 50 años de edad. Había cumplido arresto recientemente en la ciudad de Azul por ejercicio ilegal de la medicina. En 1872, el Tata Dios Solané y sus malevos levantaron una toldería en un campo llamado La Argentina, perteneciente a la familia Gómez. Consiguieron armas, que se distribuyeron entre los secuaces. El Tata Dios sostenía que «los extranjeros son la causa de todo mal y por lo tanto hay que exterminarlos».

En su rancho reclutó a un grupo de paisanos que se convirtieron en sus cómplices, sus discursos xenofobos instigaban a las personas a que lo siguieran. Por entonces, en Tandil se habían radicado una importante cantidad de inmigrantes y existía cierto clima de tensión entre estos y los ciudadanos criollos. Solané exacerbó esas tensiones y comenzó a reunir alrededor de él, en la estancia La Argentina, un grupo de cientos de criollos argentinos, de todos los sectores sociales, disgustados con las presencia de los inmigrantes. El plan de exterminio que no llegó a completarse era mucho más amplio. Planeaban asesinar a inmigrantes en Azul, Tapalqué, Rauch, Bolívar, Zárate y otras localidades donde existían grupos de paisanos ligados al movimiento creado por Tata Dios, cuyas prédicas contra los extranjeros y masones –a los que calificaba como enemigos de Dios– habían calado muy hondo.

Las declaraciones judiciales de los detenidos permitieron reconstruir parte de la historia. En los últimos días de diciembre de 1871, Jacinto Pérez reunió ―según él, en nombre de Tata Dios― a varias decenas de paisanos criollos en las sierras cercanas al pueblo. Allí les expuso las teorías del curandero: el día del Juicio Final estaba llegando y un diluvio acabará hundiendo a Tandil. Nacería un nuevo pueblo al pie de la Piedra Movediza (una inmensa roca que caería en 1912), lleno de felicidad y solo para los argentinos. Las almas de quienes participaran, y las de sus familias, serían salvadas y vivirían por siempre en un nuevo reino de justicia y paz. Sólo tenían que deshacerse de todos los gringos y masones, culpables de la desgracias de los criollos.

En el inventario policial de Gerónimo G. Solané, levantado en esa época, se destaca entre las prendas de su recado «una encimera de cuero con barriguera de piola».

La matanza

Tandil en ese entonces era un pueblo con unos 1500 habitantes. En la noche de Año Nuevo (el 31 de diciembre de 1871), estando reunida la multitud enemistada con los inmigrantes, uno de los seguidores de Solané, Jacinto Pérez, alias El Viejo o San Francisco convocó a los gauchos a una cruzada contra los extranjeros. Pocas horas después, ya finalizada las celebraciones de Año Nuevo, partieron hacia Tandil. A las 3:30 de la madrugada del 1 de enero de 1872, los gauchos entraron en Tandil e ingresaron al Juzgado de Paz local, donde solo pudieron robar sables.

Al grito de «¡Viva la Patria», «¡Viva la Religión!», «¡Mueran los gringos [como se conocía a los italianos] y los masones!» y «¡Maten, siendo gringos y vascos!», se dirigieron corriendo a la plaza central del pueblo donde se encontraba la multitud. Allí rodearon a Santiago Imberti ―un italiano que era organillero (tocaba el organito, instrumento mecánico a cuerda) y vivía en la plaza― y lo degollaron. Cruzaron al galope los campos aledaños para matar a los «gringos» arguyendo que atacaban a la Patria y a la Iglesia. A unas veinte cuadras, en la Plaza de las Carretas ―donde hoy se encuentra la plaza Martín Rodríguez (de Tandil)― a orillas del río Tandil, masacraron a nueve vascos que viajaban en dos tropas de carretas.

La peonada de la estancia de Thompson ―casi todos criollos― fueron abatidos al paso del nefasto clan. La masacre culminó a cinco leguas (25 km) al norte, en el caserío De la Canal, donde la banda tomó por asalto el almacén y hospedaje de Juan Chapar, de origen vasco, quien fue degollado junto a toda su familia ―entre ellos una niña de cinco años y un bebé de meses― y a los dependientes y pasajeros que se encontraban en el lugar. En total en esa pulpería fueron degolladas dieciocho personas. Extrañamente, los criminales roban el libro contable del almacén, lo que hace sospechar de sus deudores como instigadores del crimen.

Persecución 

En el pueblo del Tandil se preparó la persecución de Jacinto Pérez y sus gauchos, quienes permanecían apostados en la estancia de Ramón Santamarina. En duro combate cae abatida una decena de los seguidores de Tata Dios Solané y este es tomado preso, junto con siete de sus adeptos, por las milicias. Enterada de lo que estaba sucediendo, una partida policial salió a perseguir a los gauchos, matando a once y atrapando a doce. El resto pudo escapar. La partida también fue a detener a Geronimo Solané a su rancho, aunque este siempre negó haber participado de los asesinatos. Al llegar a Tandil, el curandero estuvo a punto de ser linchado por los pobladores.

Asesinato de Tata Dios 

Cinco días después ―el 6 de enero de 1872― Gerónimo G. Solané fue asesinado en el calabozo del juzgado local. Se escuchó una sola detonación, pero en el cuerpo se encontraron 13 heridas de bala, por lo que se cree que fue asesinado por un tiro de «tercerola, trabuco o pistola Lafouché». 
En el Museo Histórico del Fuerte Independencia de Tandil se conserva la frazada agujereada del Tata, con nueve agujeros de bala, y el expediente del juicio.

Algunos adjudicaron el tiroteo al Tuerto Lavallén. Luciano Elissondo, tandilense descendiente de Lavallén por línea materna, comenta que «unos creen que la muerte del Tata Dios, en realidad, se le adjudicó al Tuerto Lavayén, pero que el asesino fue otro. En casa siempre se creyó, más o menos así, esta historia que hoy es leyenda». Según el historiador Nario, el asesino fue un vasco francés.
En base al asesinato de Solané en su celda mientras estaba preso, se sospecha que él podría haber confesado que los instigadores de la matanza fueron estancieros criollos de la zona.

La captura de los criminales

Un equipo policial apoyado por vecinos apresó al grupo y comenzó un intento de "justicia por mano propia". Varios delincuentes murieron, Jacinto Pérez entre ellos, otros lograron escapar solo fueron apresados veinte, extrañamente la mayoría no se conocía entre sí. Alegaban que actuaban bajo las órdenes del "médico Dios". Fueron encarcelados todos en la comisaría local, donde Tata Dios ya estaba encarcelado y no se responsabilizaba de los hechos ya que lo encontraron en la estancia "La Argentina" donde cumplía funciones de curandero.

Lamentablemente no pudieron llevar a juicio al Tata Dios, durante la madrugada del 6 de enero fue asesinado mediante disparos de armas de fuego efectuados desde una pequeña ventana de la celda donde estaba alojado. En el Museo Histórico del Fuerte de la ciudad de Tandil aún se conserva la frazada agujereada con nueve balazos y el expediente del juicio. Se realizó el juicio correspondiente al resto del grupo y la mayor condena recayo sobre Cruz Gutiérrez, Juan Villalba y Esteban Lazarte que fueron sentenciados a muerte y ejecutados el 13 de septiembre, Villalba falleció antes en prisión.

lunes, 4 de mayo de 2015

El crimen de las marionetas

Podríamos dividir la historia de los asesinos seriales en tres grupos: los que fueron atrapados, los que nunca fueron capturados, y el tercer y mas  inquietante grupo, aquél formado por quienes las autoridades policiales no sólo no han logrado atrapar sino que además dudan de su existencia o la niegan,quizás por temor a fomentar el pánico.  Y fue el  29 de julio de 1977, cuando El Diario Ibiza abría su portada con una impactante noticia . Una de las habitantes mas celebres de la isla, la actriz alemana Ingeborg Schaffe, había sido brutalmente asesinada en extrañas circunstancias. La noticia causó gran revuelo, dando lugar a una intensa investigación policial. 

Sin embargo el caso no fue resuelto, convirtiéndose así en uno de los sucesos mas misteriosos de la historia criminológica. La Dulce Ingeborg tal como era conocida se hizo famosa en España a partir de los años 70's, viuda del pintor abstracto Frank El Punto, comenzó a tener una buena fama en Ibiza por ser la creadora de un exitoso teatro de marionetas para niños, un curioso trabajo que había iniciando tiempo atrás cuando comenzó s hacerse cargo de su marido cuando esté cayo gravemente enfermo y que continuo realizando este trabajo hasta el mismo día de su muerte. 

Escalofríos y miedo, que muchos vecinos afirman seguir teniendo a día de hoy cuando hablan de esta noticia, es el caso de un amigo anónimo de Ingeborg, que afirma que el mismo día del asesinato de  la actriz alemana, recibió  una extraña llamada seguida de un inquietante y y desesperado grito de mujer a altas horas de la madrugada. De acuerdo con las declaraciones de este amigo anónimo, pero fueron dos días después cuando se enteró del asesinato de Ingeborg. La escena del crimen era dantesca, el cuerpo de Ingeborg fue hallado sin vida en medio de una habitación y estaba rodeado de los únicos testigos mudos de su asesinato, sus marionetas. 

Pero pocos datos son mas los que se conocen, y es que a pesar de la detención de dos hermanos alemanes como principales sospechosos los enigmas entorno a este suceso son numerosos. Se encontraron manuscritos entre las pertenencias de los dos chicos que fueron detenidos, donde incluso decían planear dar muerte a la dueña de aquellas marionetas, pero para la justicia en aquel entonces no fueron suficientes pruebas y los soltaron. De acuerdo con las investigaciones los dos sospechosos eran mormones que creían mucho en el espiritismo. 

¿Quién o quienes mataron a la Dulce Ingeborg? Pudo haber sido víctima de un macabro rito, o como muchos indican pudo estar relacionado con un supuesto secreto pasado del cual tanto ella como Frank habrían dejado en Alemania. Quizás, el hecho de que este caso no se hubiese resuelto, de que la justicia no actuará da ese sentido tan legendario de una posible organización Nazi. En España para la década de los 70's habían llegado muchos nazis que están en situación de refugiados en la isla. 

Ritos, misterio y conspiración ya forman parte del oscuro homicidio de las marionetas, un insólito episodio de la España negra por el que muchos amigos de Ingeborg no han dejado de luchar del que prometen no dejar jamás que caiga en el olvido, y que a su vez sea como un homenaje a la actriz alemana, cuya historia sigue siendo hoy día un gran misterio. 


martes, 7 de octubre de 2014

Asesinatos del Lago de Bodom

El lago Bodom es una laguna en Espoo, ubicada a unos 22 kilómetros al oeste de la capital del país, Helsinki. 
La noche del 4 de junio de 1960, cuando cuatro adolescentes acampaban a orillas del Lago Bodom cuando una persona desconocida asesinó a tres de ellos con un cuchillo e hirió al cuarto, Nils Wilhelm Gustafsson quien en el 2004 se convirtió en sospechoso de estos asesinatos, pero fue absuelto en el 2005. 

Se han hablado de numerosos sospechosos durante la investigación de estos asesinatos. Pauli Luoma fue interrogado por los asesinatos, pero tenía una coartada válida, ya que según  los informes, estaba en Otaniemi en el momento de los asesinatos. Por otro lado Pentti Soininen también fue apuntado por las autoridades como sospechoso. Aquella noche, Soininen contaba con tan solo 15 años y vivía cerca del lugar de los hechos, por lo que fue interrogado, pero su confesión no llevo a la verdad. Soininen pudo era sospechoso ya que era violento bajo la influencia de las drogas y alcohol. Soininen tenia un largo historial criminal incluye asaltos y robos. Otro de los sospechosos de los asesinatos fue 
Karl Valdemar Gyllström, quien era un individuo agresivo. En 1969 murió ahogado en el lago Bodom, estando ebrio. Según la policía, Gyllström tenía una coartada para la noche de los asesinatos, que fue dada por su esposa, quien dijo que el estuvo toda aquella noche en su casa. 

También fue el presunto espía de la KGB, Hans Assmann. El 6 de junio de 1960 llegó al Hospital Quirúrgico de Helsinki, según el personal del hospital aseguró que su comportamiento fue extraño, ya que paciente estaba en desorden, con las uñas negras y la ropa llena de manchas rojas. Era un hombre agresivo, y su comportamiento sugería su culpabilidad. Hasta ahora el crimen no ha sido resuelto ya que el culpable sigue siendo una incógnita. 

viernes, 8 de marzo de 2013

Un presidente con la soga en el cuello

Hillo Ostfeld es uno de los tantos judíos sobrevivientes del Holocausto nazi producto de un brutal y violento odio antisemita que dividió el mundo en un antes y un después en la humanidad. Contando con apenas 15 años, Ostfeld perdió a sus padres en el campo de exterminio nazi donde se encontraban recluidos. Ostfeld tuvo la muerte muy de cerca, vio morir a muchos judíos y quizás pensó que sería una de esas tantas víctimas de un odio injustificado que probablemente se acrecentó cuando cae en manos de Hitler el libelo Protocolo de los Sabios de Zion, un manuscrito considerado el más satánico de los engaños donde estaban registradas unas supuestas actas de líderes judíos quienes tenían la intensión de obtener el control de las naciones.

Luego de la II Guerra Mundial Hillo Ostfeld viaja a Caracas, Venezuela, la pesadilla que había significado Hitler ahora era parte del pasado, y ahora quería rehacer su vida en un país que le brindaba su mano, y que lo harían superar el trauma que había significado ser uno de los tantos judíos víctimas de la persecución y la tortura nazi. Ya para el año de 1998 en la capital venezolana habían 25.000 judíos, y él ejercía el cargo de presidente de la Union Israelita en Caracas. Ostfeld le había hablado a sus hijos y nietos de lo que había sido para él estar en manos de las SS, de una dictadura demoniaca como la de Hitler.

De pronto las cosas comenzaron a cambiar, llega a la presidencia de Venezuela Hugo Chávez, y las cosas comienzan a dejar de ser lo que eran. Fue en el año 2009 cuando un grupo de gente armada y con gases lacrimógenos irrumpen en la sinagoga Mariperez en Caracas. Cuando Hillo Ostfeld entra lugar luego de los ataques revive en ese momento todo. Junto al Arca del Pacto ve las paredes rayadas con mensajes de odio, y la Tora, que es su libro sagrado, en el suelo destruida. En una entrevista televisada le pide al presidente Chávez una audiencia, que no era la primera vez que se la pedía, pero la única respuesta del presidente venezolano era el silencio. Ostfeld asegura que no se trataba de un incidente aislado, que de esa misma manera comenzó todo en Europa antes del Holocausto nazi, mensajes antisemitas en las paredes, el rechazo, la discriminación.

Un año más tarde, en el 2010, en una rueda de prensa televisada, Chávez lanza una maldición contra la Nación de Israel, que traería mortales consecuencias, un cáncer que iría consumiendo lentamente a un presidente que se creía inmortal, e invencible como para atreverse a ofender a Dios no sólo con una persecución casi nazi sino al lanzar blasfemias en contra de Jesucristo, en parte por ignorancia, carencia de valores, y por otra parte por el odio más grande, aquel que provoca muerte, destrucción y la violencia más terrible. Hoy no sólo Chávez pagó con su vida haber ofendido a un pueblo bendecido, sino que de 25.000 judíos que habían en Caracas (1998), hoy día sólo hay 8.000 como evidencia de una mente no sólo dictadora sino de un alma corrompida por el poder y la soberbia.

miércoles, 25 de julio de 2012

Impunidad: El Pan nuestro de cada día

En Colombia como en otros tantos países latinoamericanos la ley es manejada al acomodo de muchos, el dinero es el patrón que mueve las fichas de un ajedrez que se mancha de sangre inocente. Resulta vergonzoso ver noticias en donde de cometen actos delictivos y la justicia en vez de someter a los culpables reciben sus sobornos con la mayor de las desvergüenzas y el mayor de los descaros. Los invito a leer este articulo de la revista Semana.

A las dos declaraciones de José Wilmer Ayola y Jonathan Martínez se sumarán las de otros testigos presenciales de la presunta golpiza a Luis Andrés Colmenares, ocurrida en el parque El Virrey el 31 de octubre del 2010, tras una fiesta de disfraces. (Lea: nuevo testigo asegura que Colmenares estaba vivo cuando lo subieron a la camioneta)

Uno de los testigos, cuyas declaraciones ya tiene la Fiscalía, es la persona que entregó la información de las placas de la camioneta en la cual, según el ente acusador, habría sido transportado Colmenares del parque el Virrey a otro sitio.

Estas declaraciones serán reveladas una vez se reanuden las audiencias previstas para dentro de 40 días. Precisamente, esa fue la razón para no apelar la salida de la cárcel Nacional Modelo de Carlos Cárdenas, quien obtuvo su libertad el 18 de julio del 2012.

Luis Alfonso Colmenares, padre de Luis Andrés, le dijo a Semana.com que se consideró que era necesario no hacer una solicitud de esa naturaleza ya que 'se podría dilatar el desarrollo del proceso y la investigación'.

'La Fiscalía no lo consideró oportuno (...) muy pronto se van a exponer todos los elementos que se han recaudado', dijo el señor Colmenares. Incluso, el fiscal González va a revelar quién o quiénes estarían involucrados en el asesinato de Luis Andrés, pues ya conoce los nombres.
A la familia Colmenares no le cabe duda de la responsabilidad de Carlos Cárdenas en la muerte de Luis Andrés Colmenares y le entregan toda la credibilidad a los dos testigos Ayola y Martínez, ya que hay testimonios que no se han escuchado y que confirman sus declaraciones.

Solicitan investigación

Ante el Consejo Superior de la Judicatura el fiscal González presentó una queja en la que se solicita investigar a la juez tercera de garantías María del Carmen Vallejo. Ella tomó la decisión de dejar en libertad a Carlos Cárdenas.

El presidente de la sala administrativa ese alto tribunal, Angelino Lizcano, va a solicitar que sean ellos y no un tribunal de menor jerarquía que adelante la investigación en contra de la juez.

La Fiscalía y la defensa de Colmenares han señalado que están insatisfechos por la decisión de la salida de la cárcel de Cárdenas por varias razones. La primera es que no se entiende por qué la defensa de Cárdenas, incluido el abogado Iguarán, llegó directo al despacho de Vallejo sin que se hubiese hecho el reparto del juez.

Consideran sospechoso que el reparto de la togada haya caído dos veces consecutivas en la juez Vallejo. Según la defensa, eso no es usual. Adicionalmente, reclaman por el video en el que aparece el abogado Mario Iguarán en el momento que entra al despacho de la juez. Iguarán ha dicho que lo hizo para notificarse y que nunca habló con la juez, ya que él estuvo en una sala anexa al despacho.