La naturaleza del hombre es creer en lo que para nuestro limitado concepto propio de seres imperfectos, son fuentes confiables como la prensa, los noticieros llamase televisivos o radiales, y muy pocas veces ponemos en tela de juicio esas versiones. Porque salió en el periódico o en una revista ya es considerada la ultima palabra. Barranquilla, como sucede con las ciudades cuya idiosincracia es similar a la nuestra, y donde todos se conocen, son vulnerables a caer en los que yo denominaría escándalos locales, y es cuando comienzan a salir de una misma historia un sinnúmero de versiones, cada vez mas fantasiosas que las anteriores, pero la verdad permanece oculta, camuflada en las versiones teóricas de algunos que buscan ocultar esa verdad, y otros que quieren disfrazarla para hacerla mas “sabrosa” y alimentar la chismografía propia de la ciudad.
Hace unos días salió una historia que para mi concepto esta mal contada, o tiene algunas omisiones. Se habla de abuso sexual en donde se ven involucradas personas quienes son mal llamados “Gente bien”, como si un carro ultimo modelo, una cuenta en donde los ceros a la derecha son interminables, o por una visa Gold definieran la honradez, decencia de la gente. Hay una historia donde ciertas piezas no encajan, donde todo parece sacado de una mente morbosa de cine XXX que estaba aburrido sin saber que escribir, y los mas creativos le ponen su propio sazón que hacen de esta historia algo atractivo para nuestros oídos, y así la historia va tomando una forma pintoresca como sacado de Macondo. Pero supongamos que la historia este bien contada.
Esos especímenes que se autodenominan “Gente Bien” son un reflejo de los ejemplos que han visto en sus respectivos hogares, porque si un joven bien nacido que por X o Y cometa una falta, no tendrá el apoyo o complicidad de sus padres, sino que ellos mismos dejaran que la justicia actúe porque saben que la mínima señal de complicidad traerá graves consecuencias para sus hijos. Pero seamos francos, un joven bien nacido antepondrá a sus impulsos sexuales los valores recibidos por sus padres, protegiendo el buen nombre de la familia. Cualquiera de los jovenes implicados en semejante atrocidad, no tienen valor alguno que anteponer, así es que como si se tratasen de animales sin domesticar, se dejan guiar de una forma descontrolada por sus instintos mas bajos, porque solo piensan con el bulto que cargan en la entrepierna, y como no hay una autoridad que les ponga freno, mas adelante no solo violan, pueden llegar a crímenes aun mas violentos hasta convertirse en verdaderos depredadores, y entonces, ya veremos a una madre acongojada o a un padre angustiado porque su hijo ha perdido los estribos o porque su hijo cayo preso, y es cuando ese padre o esa madre piden compasión hacia un hijo que ha sido fotografía fiel de las lecciones aprendidas en el hogar, se vuelven tan culpables como lo son ellos.
Y es que lo que uno ve en el hogar es lo que se aplica por fuera, ¿entonces que clase de padres son esos? Porque es que no es solo darles todo en bandeja de plata, cumpliendo con sus caprichos momentáneos solo para verles una sonrisa de satisfacción. Ademas esta aquello que no se ve, pero que se traspasa a través de generaciones, los valores, el respeto, la decencia, la rectitud en sus actos, hacer lo correcto, diferenciar entre lo que esta mal y lo que esta bien, que conocieran de limites, pero un joven de estos que tienen todo con solo abrir la boca, ¿que limites pueden conocer? ¿Que moral, que decencia pudieron obtener? Un joven que teniendo madre y abusa a una chica, descarada, dicho sea de paso, con un alto calibre de alcohol en la sangre, que respeto puede tener hacia el genero femenino. Unos padres, que mas que eso parecen una maquina de cumplir deseos, pierden toda autoridad para protestar sobre el comportamiento inapropiado de sus hijos.
Y es que la psicología tan comodina del siglo XXI es sin duda un arma de doble filo, porque terminan corrompiendo lo que según nuestros antepasados deberían de ser “el futuro de la patria”, pero, ¿que futuro es este? Esto mas que futuro es un karma y una verdadera escoria social, y que mejor muestra de esto es Luis Alfredo Garavito, ese es el mejor espejo en que esos jovenes “Gente Bien” se pueden mirar.
Muchas historias han sido relatadas, otras de ellas han quedado enterradas en el olvido y en la profundidad de aquellas memorias que no quieren recordarlas y que se niegan a hacerlas vivir de nuevo. El Pabellón del Enigma es la recopilación de todas aquellas historias que han quedado en el más terrible abandono y que esperan que alguien las vuelva a narrar. Nombres que quizás ya nadie recuerde o que nadie quiera recordar.
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lunes, 4 de marzo de 2013
jueves, 11 de octubre de 2012
Carreras Mortales
No creo ni en las casualidades ni que las cosas suceden por azar, especialmente cuando la vida me pone en sitios claves, porque se que hay una historia que contar, y es una buena oportunidad para escribir, y de vez en cuando hacer otro tipo de periodismo. Todos tuvimos alguna vez juventud, y en esas edades es cuando los seres humanos (con sus excepciones) buscan ese veneno placentero que se llama la adrenalina, y algunos la encuentran, claro que si, en deportes de alto riesgo, en ruleta rusa, en casinos, hasta en el sexo, y otros en cambio la encuentran en la carreras, no solo por el placer de la velocidad sino por el sonido del motor, la noche, las luces y los retos que en la mayoria de los casos, de forma irresponsable uno suele imponerse. Lo que sucede en la glorieta cerca de la Universidad del Norte la mayoria de quienes vivimos en Barranquilla sabemos allí que sucede, bueno yo apenas me entere esta noche y pense en que seria tema de una historia, ¿podría yo acaso llamarlo crónica? Pues yo la titule "Carreras Mortales". La vida se pone en una cuerda floja, y quizás hasta la libertad.
A lo que son las 11pm de los jueves en la noche, jovenes osados y arriesgados se reunena, lgunos de ellos están preparados para competencias que ellos mismos ignoran, son mortales, su peligro no sólo radica en la aparición de la policía sino en algún accidente que pueda ocurrir donde probablemente habrán muchos muertos. La irresponsabilidad no les permite ver lo que pueda ocurrir sino en el sobre-cupo de adrenalina que se encuentra en este tipo de eventos. Son carreras ilegales donde jóvenes osados usan como punto de referencia este lugar para entrenarse a costa de los motores de sus automóviles o peor aún, de sus propias vidas. Rene Serrano, uno de los jóvenes que frecuenta este lugar dice que jamás han ocurrido accidentes, pero nadie tiene la vida comprada...la muerte en este tipo de eventos acecha como lobo hambriento a su presa.
martes, 26 de julio de 2011
En Barranquilla me quedo…y se quedó
Para todos aquellos quienes escuchamos, bailamos y cantamos su música, el Joe significo algo diferente, para algunos fue fiesta, para otros que viven lejos fue recuerdos de su tierra amada, para otros fue alegría, pero había algo en común, para todos era Colombia, era La Costa, era El Carnaval. El Joe Arroyo fue un parte aguas en la historia musical colombiana, su música no solo se escucha en su tierra sino donde quiera que un colombiano vaya, allí va El Joe, en un CD, en un mp3, pero siempre está presente en las fiestas de su gente.
El Joe Arroyo desde muy joven dio muestras de su talento, a la temprana edad de ocho años cantaba en bares de mala muerte de Tesca, zona de tolerancia de su ciudad natal. En 1971 tiene su gran oportunidad cuando firma para Discos Fuentes y es reclutado por Julio Ernesto Estrada, el bajista, cantante, compositor y productor de Fruko y sus Tesos alcanzando con esta orquesta gran fama.
Luego de grabar con el The Latin Brothers, en el año de 1981 funda su propia orquesta, La Verdad. Dos años después, es dado por muerto tras sufrir una enfermedad que lo mantuvo alejado de los escenarios, aunque siguió grabando discos. Con La Verdad mezclo diversas influencias musicales, fundamentalmente la salsa con la música costeña (cumbia, porro, chandé, entre otros) y con diversos ritmos del Caribe (socca, reggae) hasta crear su propio ritmo, el "joesón". Algunos de los éxitos grabados con La verdad son clásicos de la música costeña que le valieron muchos premios y ser considerado el Rey del Carnaval de Barranquilla.
RCN televisión en una producción televisiva relata la historia de Álvaro José Arroyo desde sus inicios en el mundo de la música, compartiendo no solo sus vivencias sino la música que ha hecho vibrar a los colombianos y al mundo entero. Esta producción dramática-musical dirigida por Herney Luna cuenta con la colaboración de Jair Romero, Estefanía Borge y Andrés Suarez.
A los 55 años, luego de luchar contra la muerte desde la clínica La Asunción de la ciudad de Barranquilla desde el 27 de junio del presente año, falleció dejando entre sus múltiples seguidores un enorme vacío, pero al mismo tiempo su legado musical que ha sido su tarjeta de presentación en el Carnaval de Barranquilla. Colombia perdió a su maestro, y Barranquilla perdió a su hijo adoptivo. Pero solo nos queda una satisfacción, y es que cumplió con aquello que siempre cantaba “En Barranquilla me quedo”… y se quedólunes, 8 de noviembre de 2010
Exorcismos: lo que no nos dijeron


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