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sábado, 27 de octubre de 2012

Manicomio: Circo de los Horrores


Podríamos considerar este tipo de puesta en escena como una adaptación del Teatro Guignol que tan famoso fue en Paris, o alguna de las películas slasher que tan famoso hizo a Herschell Gordon Lewis. El horror en ningún momento ha perdido seguidores ni adeptos, este género sigue muy presente tanto en la literatura como en cualquier otra expresión del arte, en especial en las culturas asiáticas y europeas. Se trata de un proyecto del director de teatro español Suso Silva en donde complace no solo a los adeptos del género del horror sino a los adeptos del humor negro. 

Se trata de un circo ambientado en un manicomio, en el que transcurre la vida de varios personajes, entre ellos la de Adolfo Hitler, la alucinada Alicia en el país de las pesadillas, el desquiciado Nosferatu, y hasta Beetle Juice, entre otros peculiares personajes. Es una mezcla de teatro, circo y cabaret donde participan más de 40 artistas de todo el mundo, donde los gritos y las risas no se hacen esperar. En estos shows se pueden apreciar malabaristas, enfermeras psicópatas, acróbatas fugitivos, payasos de pesadilla, monologistas bipolares, quienes se dan cita en un espectáculo de 2 horas de duración, en donde la risa y el miedo se llevan perfectamente bien de la mano.

 

sábado, 26 de mayo de 2012

Grand Guignol: el museo de las torturas


El subgénero de terror, el Gore lleva más de un siglo, ya que la primera película de este estilo, Le Systeme du Doctor Goudrom et du profeseur Plume, se rodo en 1904, pero sus orígenes son muy anteriores. Se remontan a la Inglaterra del siglo XVI, donde William Shakespeare, a la vez que hacia recitar a Romeo y Julieta poeticas declaraciones de amor, aderezaba algunas de sus famosas obras con cataratas de sangre y muertes espeluznantes con su obra Titus Andronicus. Violación, mutilación, canibalismo…ingredientes para clasificar esta pieza de gore.
Si intentásemos profundizar en los orígenes más remotos este subgénero de terror, el Gore (en ingles significa Sangre sin coagular), tendríamos que hablar del teatro parisino y lo que ahí se mostraba al público de la época. Podriamos decir que se trata de la prehistoria del cine de terror, fue la primera vez que presentaban a un público escenas de extrema violencia. Si directores como Herschell Gordon Lewis o Ted V. Mikels sentaron en un momento dado los pilares del “Splatter” (en el lenguaje popular) con sus primeras aportaciones al género en la década de 1960, el famoso teatro parisino fue el pionero en cuanto a lo que se refiere el Gore llevado a las tablas. 
 Fue a finales del siglo XIX cuando de la mano del dramaturgo Oscar Metenier, se crea en 1897 el teatro del “Grand Guignol”, un lugar de entretenimiento para la sociedad burguesa parisina, ubicado en un viejo edificio con reminiscencias góticas y concebidas en sus inicios como un teatro de representaciones meramente naturistas. Era un verdadero santuario de obras de manofactura criminal. Se dice que Metenier obtuvo los restos de un convento construido en 1786 y que casi se había reducido a ruinas durante las hostilidades de la Revolución Francesa. La capilla de la calle Chaptal se encontraba ubicada en medio de bares y burdeles en Montmartre, era una pocilga de vigas arqueadas y decrepitas, idónea para crear una atmosfera dramática de ritual y delito.
Inicialmente Metenier ofreció a su audiencia obras de grandes autores como Charles Dickens, Edgar Allan Poe, Mark Twain, entre otros, pero pronto se dio cuenta que su público exigía mucho más que eso, entonces decidió correr el riesgo y probar con algo dantesco que gustara a su exigente público. Pronto las obras que el “Gran Guignol” presentaba rápidamente se hicieron famosas por sus controvertidas historias protagonizadas por prostitutas, drogadictos, y seres de la peor calaña que interactuaban con el público utilizando un lenguaje tremendamente subversivo para la época, además de representaciones en las que se fusionaba el Gore y la Pornografía. Algunas de las obras de Metenier fueron canceladas por la censura parisina, que en lugar de perjudicar al “Grand Guignol”, le otorgo el estatus de teatro de culto, entre los aficionados franceses. 
Es en 1898 cuando Max Maurey se hace cargo de la dirección del “Gran Guignol”, dando un salto definitivo a las representaciones puramente de terror desbancando completamente la temática nudista y sexual que Metenier había manejado. El resultado no pudo ser más exitoso. El público se sentía ahora atraído con las representaciones de macabras mutilaciones y asesinatos. Las obras que ahora dirigía Maurey era protagonizadas por dementes, personas alteradas mentalmente, y con comportamientos obsesivos.
Estas historias parecían llamar la atención de una sociedad francesa inmersa por aquellos años en el estudio de la psique humana. El éxito del “Grand Guignol” fue en ascenso, los espectadores se sentían atraídos a presenciar un espectáculo donde habían desmayos entre los asistentes, lo que obligo a Maurey a contratar un medico para que atendiese a las personas desmayadas. El miedo siempre ha sido una de las armas más poderosas, y el “Grand Guignol” supo como nadie utilizarlo en su propio beneficio. En 1962, tras la Segunda Guerra Mundial, el “Grand Guignol” cerro de forma definitiva sus puertas. 
En una entrevista, Charles Nonon, el último director que trabajo para el “Grand Guignol” declaro: Antes de la Guerra todo el mundo creía que las representaciones del “Grand Guignol” no eran más que imaginación, ahora desgraciadamente sabemos que estas cosas y muchas peores son posibles en la realidad. Fueron poco mas de 6 decadas en las que la sangre, las vísceras, la extremidades y el buen gusto se embarraron en el suelo y las paredes de la única carnicería de Paris con cortinas de terciopelo rojo y paredes de oropel.

viernes, 25 de mayo de 2012

The Theatre Bizarre


Podríamos considerarlo el perfectomanjar de los amantes del Gore, del cine ultra violento. Se trata de unaverdadera obra donde solo hay que tener el valor de sentarse, vivir y disfrutartodo cuanto acontece. La premisa de The Theatre Bizarre es aparentementesencilla: reunir a siete de los nombres más potentes operando en los márgenesindependientes del terror y realizar un filme colectivo en el que cada unodirigiría un episodio. El resultado es un carrusel del horror que por momentosparece trasladar el espíritu del grand guignol al siglo XXI. Con Udo Kier comoinmejorable maestro de ceremonias entre capítulo y capítulo, nos zambulliremosen un festival de hemoglobina, miedo y náusea. Lo dicho: siete directores ytodos los colores de la oscuridad.
Entre los grandes maestros que dirigen esta obraestán: Douglas Buck(Sisters, 2006), Buddy Giovinazzo(She´s back, 1989), David Gregory, Karim Hussain (SubconsciousCruelty, 2000), Tom Savini (Nightof the Living Dead, 1990), y  Richard Stanley (Dust Devil, 1992).
 ). Se tratade una  antología de cortometrajes deterror de nuevo cuño que busca sumar en impacto a las antologías clásicas detoda la vida (Creepshow, Más allá de los limites, etcétera), al menos eso secolige por la importancia de los nombres que reúne entre sus casi dos horas deduración.
Esuna obra que lucha por hacer de su discurso y su estética una muestra modernadel cine de terror en seis historias no interrelacionados entre sí, más elsegmento uniendo de forma solo narrativa al resto, que navegan entre ladecadencia del siglo XXI y las ideas más básicas del terror sexual.

Esta coproducción entre Estados Unidos, Francia yCanadá es un verdadero manjar de lo macabro, de lo violento y lo sexualtraducida en una puesta en escena digna de un film de Herschell Gordon Lewis(Colour me Blood red, 2000 Maniacs), Mario Bava (Demons) o el inolvidable DarioArgento (Suspiria, Profondo Rosso).

jueves, 19 de abril de 2012

Articulo Especial: Teatro Cine Varia


Dino Manco BermudezEl día de hoy se cumplen dos años desde la partida del sociologo y escritor Dino Manco Bermudez. Tio: te dedico este articulo como muestra de mi agradecimiento por lo mucho que me enseñaste, y por sembrar en mi el profundo amor que siento por mi profesión.
Siempre es doloroso ver un cine cerrado, y es que en nuestros días nos podemos dar cuenta de la cantidad de cines que ya no existen y que dieron paso a otra serie de negocios, el arte poco a poco va siendo parte del pasado. Muchas luces se han apagado, muchos telones han sido arrancados, enterrando en el más profundo olvido verdaderos recintos de la elegancia y la cultura. 
Uno de esos teatros olvidados es el Cine Varia, construido en 1931 por el arquitecto local E. Claes, este maravilloso edificio está situado en Laisure, una pequeña ciudad en uno de los países bajos, en el corazón de la Europa occidental. Tuvo la suerte de no ser tocado por la destrucción de la segunda guerra mundial pero contrariamente a esta suerte se caer en el abandono y el olvido.
Fue hasta 1986 que desempeño las funciones para las que fue creado, cientos de obras teatrales miles de películas fueron vistas tras su enorme telón rojo. Hoy sus viejas paredes asoman tímidas en medio de las callecitas de la ciudad belga. Por dentro el panorama es aún más desalentador, pues butacas y escenario dormitan en las manos de la desidia y el abandono.
En 1992 parte de la edificación fue nombrado monumento histórico. En el 2004 comienzan las obras de rehabilitación, todavía sin una finalidad definida para el edificio, pero la falta de presupuesto paraliza las obras al poco tiempo hasta día de hoy.